Los cotos de caza, aliados en la conservación de la perdiz roja
En los cotos de caza sabemos que una buena gestión es clave para la conservación de las especies y el equilibrio del medio natural. Por eso, la Federación Aragonesa de Caza (FARCAZA) nos invita a participar en los censos de aves residentes, un proyecto desarrollado junto a Mutuasport y la Fundación Artemisan con un objetivo claro: recopilar datos que ayuden a defender el futuro de la perdiz roja en Aragón y en toda España.
Como gestores de nuestros terrenos, vemos de primera mano cómo la perdiz roja ha ido perdiendo presencia en los últimos años debido a factores como la intensificación agrícola, la pérdida de hábitats o la presión de los depredadores. Actualmente, la especie está catalogada como “casi amenazada” por la UICN, y este año se revisará su estatus, lo que podría condicionar su caza en el futuro. Contar con datos científicos es clave para demostrar que una gestión cinegética responsable favorece la recuperación de la especie.
Ya se ha logrado con la codorniz gracias al Proyecto Coturnix, que permitió que siguiera siendo especie cinegética. También con la tórtola europea, que saldrá de la moratoria el próximo año gracias al esfuerzo de los cotos y cazadores que han aportado información clave. Ahora, nos toca hacer lo mismo con la perdiz roja.

Por ello, FARCAZA ha enviado información a los responsables de cotos federados en Aragón para animarlos a sumarse a los censos. Se trata de un proceso sencillo, que puede marcar la diferencia: basta con realizar recorridos de 8 a 10 km en coche dentro de una cuadrícula UTM de 10 x 10 km, registrando avistamientos de perdiz roja, conejo, palomas (torcaz, bravía y zurita), urraca, corneja y grajilla en la aplicación CENSDATA del Observatorio Cinegético. La recomendación es repetir los censos anualmente para obtener una visión clara de la evolución de las poblaciones, y este verano se podrán hacer repeticiones para evaluar la formación de bandos.
Desde Coto Pinseque, somos conscientes de nuestra responsabilidad en la conservación y en la sostenibilidad de la actividad cinegética. Apoyar esas iniciativas es una forma de demostrar que la caza bien gestionada es una herramienta imprescindible para la recuperación de la fauna y el mantenimiento de nuestros ecosistemas.