Los cotos federados reclaman más coordinación y apoyo ante el refuerzo de medidas contra la peste porcina en Aragón

El Gobierno de Aragón ha reforzado las medidas preventivas frente a la peste porcina africana (PPA) tras la reciente detección de nuevos casos en Cataluña, algunos de ellos fuera del área inicialmente delimitada. Ante la evolución de la enfermedad en la comunidad vecina, Aragón busca evitar que el virus llegue a su territorio y proteger así a uno de los sectores económicos más importantes de la región.

La Federación Aragonesa de Caza valora positivamente que el Gobierno de Aragón haya intensificado las medidas frente a la peste porcina africana (PPA), especialmente en lo relativo al control del jabalí, pero considera imprescindible que se cuente de forma más directa y estructurada con los cotos federados, que llevan años gestionando sobre el terreno la sobrepoblación de esta especie.

Desde los cotos de caza federados se entiende la gravedad de la situación tras la aparición de nuevos casos en Cataluña y se comparte la necesidad de actuar con rapidez para evitar la entrada de la enfermedad en Aragón. La compra de 25 trampas Pig Brig y la instalación de arcos de desinfección para camiones son pasos importantes, pero el esfuerzo no puede recaer únicamente en medidas técnicas o puntuales. El control efectivo del jabalí exige planificación, coordinación y recursos estables.

Los cazadores federados ya están colaborando activamente mediante batidas extraordinarias, el uso de visores térmicos y silenciadores —tras la formación específica promovida— y la localización de ejemplares en zonas sensibles. Sin embargo, desde los cotos se advierte de que la presión cinegética por sí sola no es suficiente si no va acompañada de una estrategia integral que incluya apoyo logístico, cobertura de costes y una solución clara al problema de la saturación del mercado de carne de caza.

En muchos cotos, los animales abatidos se están entregando a empresas comercializadoras, pero la capacidad del sector es limitada y empieza a colapsar. Si finalmente SARGA asume la recogida y destrucción de ejemplares, deberá hacerse con agilidad y sin trasladar cargas económicas adicionales a los cotos, que ya están realizando un esfuerzo extraordinario en beneficio del conjunto del sector ganadero.

Asimismo, desde la Federación se insiste en que los cazadores no deben ser vistos únicamente como ejecutores de batidas, sino como aliados estratégicos en la vigilancia sanitaria. La detección temprana de cadáveres, la comunicación rápida de incidencias y el conocimiento del territorio son herramientas clave que los cotos pueden aportar si se refuerza la coordinación.

En definitiva, los cotos federados reafirman su compromiso con la sanidad animal y con la defensa del sector porcino aragonés, pero reclaman que la administración reconozca su papel esencial, garantice respaldo técnico y económico, y mantenga un diálogo constante para afrontar una crisis que puede prolongarse en el tiempo.

Coto Pinseque